ABC revela otra renovación del dispositivo: Jupol defiende que los agentes obedecieron a la esposa de Sánchez cuando pidió quedarse sola

El equipo de seguridad de Begoña Gómez se agita otra vez. Los nervios, con dinero público, se gestionan de una manera diferente a la tuya o la mía, querido amigo incensurable. Y es que al menos cuatro escoltas han salido del dispositivo de la excelentísima presidenta del Gobierno tras el episodio con Vito Quiles en un bar de Las Rozas.
Tres agentes fueron removidos y otro ha pedido marcharse de la Comisaría de Presidencia. Y aquí viene lo guapísimo: el sindicato policial Jupol dice que obedecieron a la propia esposa de Sánchez. Una información publicada por ABC señala que los cambios se han producido después de la denuncia presentada por Begoña Gómez contra Vito Quiles por el incidente ocurrido el 29 de abril de 2026 en un establecimiento de Las Rozas. Esa denuncia fue archivada el 21 de mayo por un juzgado de Madrid, según publicaron varios medios, al no apreciar hechos con relevancia penal. De los cuatro agentes afectados, uno solicitó directamente dejar la Comisaría de Presidencia del Gobierno en La Moncloa y ponerse a disposición de personal. Los otros tres, según ABC, fueron removidos del dispositivo de seguridad de la esposa del presidente y enviados a otros destinos dentro de La Moncloa. El malestar entre los policías viene de una idea bastante sencilla: no se consideran responsables de lo sucedido. Según el relato recogido por ABC y defendido por Jupol, los agentes se separaron de Begoña Gómez porque ella misma se lo pidió. Es decir, la protegida pidió menos protección y, después del lío, quienes acaban fuera son los escoltas. Nivel Moncloa. Ibón Domínguez, portavoz de Jupol, ha condenado la «lamentable situación» que atraviesan sus compañeros. También defendió que los agentes actuaron conforme a las órdenes recibidas: «Pidió a nuestros compañeros que la dejaran sola y que abandonarán el lugar porque quería permanecer en el anonimato y de forma reservada».
Una escolta reforzada y muchas filtraciones
ABC añade que el dispositivo de Begoña Gómez ha sufrido más cambios durante el último año. Una parte importante del equipo pidió el traslado alegando «incompatibilidad de caracteres», una fórmula habitual en estos servicios cuando los escoltas quieren dejar de proteger a una autoridad concreta. Mientras tanto, La Moncloa observa con preocupación las filtraciones sobre la vida privada de Pedro Sánchez y su esposa: viajes, escapadas y detalles de seguridad. Según ABC, los mandos han puesto el foco en el entorno cercano de Gómez y no descartan ninguna autoría sobre la filtración de su ubicación en Las Rozas. La seguridad de la mujer del presidente, según fuentes policiales citadas por ABC, es «potentísima». En algunos actos se habría establecido un perímetro de más de 250 metros y ahora el dispositivo suma nuevos agentes, más vehículos y una vigilancia mucho más amplia para evitar otro episodio similar. En medio de todos estos cambios, una inspectora de Policía se mantiene como pieza fija del equipo. Según ABC, es una persona de máxima confianza de Begoña Gómez y ha sobrevivido a las distintas renovaciones del dispositivo, incluso acompañándola cuando tuvo que declarar ante el juez Juan Carlos Peinado.
¿Por qué es noticia?
Porque no hablamos de una anécdota de cafetería. Hablamos de recursos públicos, escoltas, vehículos, mandos policiales y un dispositivo pagado por todos para proteger a la esposa del presidente del Gobierno. Si además los agentes sostienen que obedecieron una orden de la propia protegida, la pregunta sale sola: ¿por qué acaban pagando ellos el marrón? También importa por el patrón. Cada vez que algo roza al entorno de Sánchez, aparece una mezcla de blindaje, opacidad y versión oficial que exige ser mirada con lupa. Otros lo contarán como una simple reorganización de seguridad. Aquí lo contamos como lo que es: otro episodio incómodo en la burbuja de poder de La Moncloa.
