El agresor, un inmigrante marroquí de 36 años, se hizo pasar por belga y fotografió la violación

Un inmigrante marroquí de 36 años violó analmente a una menor de 17 años con autismo en el baño de una pizzería kebab de Dénia (Alicante) a principios de este mes. La chica estaba comiendo tranquilamente con sus padres el pasado 1 de mayo cuando el inmigrante se acercó a la mesa, se hizo pasar por belga, les dio su número de teléfono y, poco después, la siguió hasta el aseo, donde cometió la agresión sexual con penetración. Vamos, una violación de toda la vida. Todo presuntamente, ya que el hombre marroquí no ha sido aún condenado por unos hechos que apuntan a un protagonista claro… de una nacionalidad, digamos, poco sorprendente.
Imagínate la escena. Estás con tu familia en un sitio normal, intentando pasar un rato agradable, y de repente un tipo así aparece, gana confianza, se la das, y hace algo tan brutal. A esta chica de 17 años con autismo este indeseable la besó a la fuerza, le bajó los pantalones, la tocó y la penetró. Todo dentro del baño del local. Y sí, mientras lo hacía, sacó el móvil y le hizo fotos. Como si no fuera suficiente con la violación.
Una vez en casa, la menor, que vive en otro municipio de la Marina Alta, se lo contó a sus padres. Imagina el dolor de tener que explicar eso. Denunciaron en la Guardia Civil, la examinó un forense en el Hospital de Dénia y el caso pasó a la Policía Nacional. Los agentes lo identificaron gracias al reconocimiento de la víctima y su familia. En el teléfono del detenido encontraron, en la papelera de reciclaje del smartphone, dos imágenes de la agresión. Detalles que duelen leer pero hay que contar.
Después de agredirla, el tipo todavía tuvo la sangre fría de mandarle mensajes invitándola a «continuar» en su casa. Brutal. Fue detenido en su domicilio de Dénia, se negó a declarar y pasó a disposición judicial.
Y aquí estamos otra vez. Otro caso más de una agresión sexual grave cometida por un inmigrante marroquí. No es un hecho aislado, y tú lo sabes tan bien como yo. Mientras algunos se empeñan en mirar para otro lado, estas noticias se repiten con una frecuencia incómoda. Una menor con autismo, en un sitio público, con su familia presente. No hace falta exagerar las cosas: esto es lo que pasó.
