El joven, de 16 años, le lanzó un plato para herirla, la amenazó con golpearla con un vaso y terminó empujándola violentamente

Un mena marroquí de 16 años ha agredido y amenazado a una educadora en un centro de menores de Zaragoza, en un episodio que obligó a avisar a la Policía para garantizar el orden y la seguridad dentro de las instalaciones. Los hechos ocurrieron el pasado 22 de mayo en el centro de acogida de Movera, según consta en un informe elaborado desde el propio centro y trasladado a la Consejería competente del Gobierno de Aragón.
El menor, llegado a Aragón el 9 de febrero y bajo tutela autonómica, ya había protagonizado episodios previos de alteración de la convivencia en la residencia. La víspera de la agresión, el jueves 21 de mayo, provocó una grave alteración dentro del centro, según la información publicada por Eco de Teruel.
Al día siguiente, el viernes 22 de mayo, el mena se encaró con una educadora después de negarse a seguir las indicaciones del equipo educativo. Según el relato recogido en la información publicada, mantuvo una actitud desafiante hacia la trabajadora, la amenazó con golpearla con un vaso y le lanzó un plato con intención de herirla, aunque la víctima consiguió esquivarlo.
La situación generó un revuelo entre el resto de internos del centro, lo que llevó a avisar a la Policía. Pese a ello, el joven continuó con las amenazas, levantó la mano de forma intimidatoria contra la educadora y terminó empujándola violentamente. Tras lo ocurrido, la trabajadora presentó denuncia en Comisaría contra el menor, por lo que el caso seguirá ahora el trámite legal correspondiente.
Reacciones
El episodio ha provocado la reacción del Gobierno de Aragón. El vicepresidente autonómico y consejero de Desregulación, Bienestar Social y Familia, Alejandro Nolasco, ha defendido la necesidad de reforzar la seguridad en los centros de menores extranjeros no acompañados y ha impulsado un protocolo de vigilancia para estos recursos.
Nolasco ha afirmado que este caso no sería un hecho aislado, sino parte de una situación de «extrema conflictividad» causada por varios menas acogidos en Aragón. También ha anunciado que el Gobierno autonómico prestará asistencia jurídica a los trabajadores que sean víctimas de conductas agresivas por parte de menores a su cargo.
El protocolo planteado por el Ejecutivo aragonés contempla, como primera opción, utilizar medios de la Unidad Adscrita de la Policía Nacional en la comunidad autónoma. Esta medida deberá coordinarse con la Consejería de la que depende orgánicamente dicha unidad.
