Según El Caso, el detenido, de 43 años y con más de quince antecedentes policiales, quedó en libertad con cargos tras pasar por el juzgado.

Una joven francesa de 28 años fue manoseada de madrugada en Cadaqués por un hombre de origen marroquí, de 43 años y multirreincidente, según fuentes del caso citadas por El País. La víctima logró zafarse y el individuo se masturbó delante de ella. Sí, querido lector: más de quince antecedentes y otra mujer atacada en la calle. Los hechos ocurrieron sobre las 3:30 horas de la madrugada del 13 de mayo, en la zona de la calle Sa Jorneta, cuando la joven regresaba al lugar donde estaba alojada tras salir de fiesta.
Según la información publicada, el hombre la abordó en plena calle y empezó a hacerle tocamientos mientras ella se resistía y gritaba. La víctima consiguió apartarlo. Entonces, según las fuentes policiales citadas por varios medios, el agresor se masturbó delante de ella antes de que la joven pudiera huir y pedir ayuda. A la mañana siguiente, la mujer presentó denuncia ante los Mossos d’Esquadra.
Más de quince antecedentes y arresto en Cadaqués
Los Mossos detuvieron al sospechoso el 15 de mayo en Cadaqués como presunto autor de un delito de agresión sexual sin penetración. El detenido, vecino de la localidad gerundense, ya era conocido por la policía y acumulaba más de quince antecedentes, según las informaciones publicadas. El País identifica al arrestado como un hombre de origen marroquí. El Debate, por su parte, precisa que los Mossos no facilitaron oficialmente su nacionalidad.
El dato acreditado por fuentes cercanas al caso es ese: origen marroquí, 43 años y un historial policial que no cabe precisamente en una servilleta. Tras su arresto, el hombre pasó a disposición del Juzgado de Instrucción de guardia de Figueres. Según El Caso, quedó en libertad con cargos después de declarar. Otro capítulo más de esa maravillosa sensación de seguridad que algunos venden en rueda de prensa y que luego el ciudadano comprueba en la acera.
El Ayuntamiento condena los hechos
El Ayuntamiento de Cadaqués y el tejido asociativo local emitieron un comunicado de condena tras conocerse el ataque. El consistorio defendió que estos hechos «no tienen cabida en una sociedad libre, respetuosa y comprometida con la seguridad de las personas».
También subrayó que Cadaqués ha sido siempre un «pueblo tranquilo» y aseguró que seguirá trabajando para promover espacios seguros, reforzar la prevención y animar a las víctimas de violencia a denunciar. Bien. Pero el lector tiene derecho a preguntarse algo bastante sencillo: ¿cuántos antecedentes hacen falta para que alguien deje de circular como si nada?
¿Por qué es noticia?
Porque hay varios datos que no se pueden esconder debajo de la alfombra: una mujer joven, sola de madrugada, atacada en la calle; un detenido de origen marroquí; y un historial de más de quince antecedentes policiales. No es morbo: es información relevante para entender qué está pasando.
También es noticia porque la multirreincidencia se ha convertido en una palabra muy cómoda para no decir lo esencial: hay personas que acumulan delitos, pasan por comisaría y juzgado, y vuelven a la calle. Y mientras tanto, quien paga la factura del buenismo penal suele ser el ciudadano normal. En este caso, una joven francesa que sólo quería volver a su alojamiento.
